Es una ruta para disfrutarla y sufrirla. En cuanto a lo primero, por sus valores paisajisticos, culturales y gastronómicos, todos ellos en grado superlativo. No puedo dejar de señalar la vista del circo de Fuente De, el propio puerto de Pandetrave, el pantano de Riaño, la Calzada Romana, el Monasterio Cisterciense de Gradefes como hitos mas significativos, pero que cada uno de ellos esconde otros igualmente reseñables. Y en cuanto a lo segundo, porque mas de un 50% de su recorrido transcurre por carretera...y eso es fatigoso en extremo, a lo que hay que añadir que mientras los chopos lloraban lágrimas blancas, yo moqueaba y lagrimeaba.....
Del ingenio de sus gentes da idea un dicho lebaniego que me empleó un pastor al preguntarle por el tiempo que iba a hacer: "El tiempo, como las mujeres: lo que veas y con los ojos bien abiertos". Y es que son habitantes de tierras duras, de dificil pastoreo y escasas tierras cultibables.
No se puede dejar de pensar en los sufrimientos y penalidades que tuvieron que pasar los invasores romanos para atravesar por caminos encajonados entre el rio y los riscos desde los cuales les caian piedras, flechas y lo que tuvieran a mano las tribus habitantes del lugar....Camino que con el tiempo devendría en Camino Real, ruta de comunicación entre los puertos de Cantabria y la cereal Castilla, hasta que en el siglo XIX se construyó la actual carretera nacional....
Riaño y su entorno no tiene nada que envidiar a los Picos de Europa. Bajo sus aguas duermen las esperanzas, anhelos y frustaciones de seis pueblos después de largos años de lucha para salvar su modo de vida, su entorno natural. Finalmente sucumbierón ante la presión de poderosos intereses industriales con la complicidad de los políticos ¡democráticos!....Hoy día la propiedad de la presa es de una multinacional alemana, con lo que el futuro de estas tierras es un poquito más oscuro, al alejarse el centro de decisión.
Siguiendo la ruta, el otro punto que obliga a hacer parada es Gradefes, con su Monasterio Cisterciense del SIGLO XII, fundado por una mujer, constituyendo asi el primer monasterio de esta orden femenino...y aún continuan. Visitar su claustro, iglesia y patios interiores es una lección de arte románico, es el encuentro con un tesoro que no esta suficientemente divulgado, que no hace envidiar lo que pueda haber en otras tierras más lejanas....solo cabe pensar que si estuviera mejor atendido economicamente, se valoraría mejor. A partir de este pueblo, en sus cercanías, existen otras iglesias y monasterios dignos igualmente de ser visitados, como San Miguel de Escalada.
Con esta reseña doy por concluido el curso y me voy de vacaciones. No volveré hasta Octubre, o asi. Espero, para esas fechas, haber terminado mi cuarto y último tramo de mi particular Camino Jacobeo de este Año Jubilar. Me llevará por tierras astures, bordeando el Cantábrico, para después internarme en tierras gallegas hasta Santiago, donde, una vez más, admiraré la, para mi, mejor Catedral que tenemos en España......

