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viernes, 6 de junio de 2008

Camino del Salvador/Senda del Oso - 19/26-5




4ª Etapa. Campomames-Olloniego-Oviedo. 40Kms.

Amaneció el día como acabó: lluvioso, con esa lluvia mansa y persistente que cala todo aquello que toca.....Dicen que detrás del lado malo, siempre hay un lado bueno, el ying y el yang, y en este caso el lado bueno fue conectar con otros peregrinos amigos que residían en Oviedo y a los que no habia vuelto a ver desde hacia dos años. Encantados se ofrecieron a venirme a buscar y hacer lo que quedaba de camino, en coche. Y asi fue, con ellos visité Santa Cristina de Lena, Iglesia prerromanica, del siglo IX, que te asombra. Crees que lo has visto todo en rómanico y siempre surge algo que te sorprende y ésta, junto con las de los alrededores de Oviedo pertenecen a esta categoría. Uno lamenta ser profano en estos menesteres y por ello no poder describirla, pero lo que si, más, me dejó impresionado fueron dos pequeñas ventanas con columnas románicas y el mínimo pórtico, mas parecido a una garita por sus dimensiones, con dos bancos de piedra para el recogimiento del cansado peregrino que a su protección se acoge. Hay que decir que esta situada en la cima de un otero de fuerte pendiente, por donde pasa el Camino. Su continuacion supone volver a bajar al valle, atravesar Pola de Lena y luego empezar a subir al Alto del Padrún hasta llegar a Olloniego. Llegar hasta este Alto exige un notorio esfuerzo que se ve recompensado por las vistas que ofrece sobre el valle y por la ocasión que te ofrece el lugar de reponer fuerzas en el Bar que existe a la salida. A partir de aqui el Camino se va acercando a Oviedo ladeando por los varios oteros y lomas que rodean la ciudad, sin ofrecer mayores dificultades. En mi caso como ya deje dicho, gracias a mis amigos, la llegada a Oviedo fue menos trabajada, pero lo gané en ahorro de mojadura.
Olloniego es una bella población, sorprendente por lo colorida y cuidada que está. Esperas una poblacion de tonos grises, por la humedad y las pizarras, y te encuentras que algunas calles las han adoquinado a dos colores, los balcones tienen flores y las paredes lucen alegres tonalidades. Ningún problema para encontrar alojamiento y abundancia de Bares donde degustar sidrinas y demas exquisiteces de la zona. Totalmente recomendable la parada y dejar los últimos 10Km. hasta Oviedo para un siguiente día.
De Oviedo no puedo decir más que elogios e invitar a que cada uno de la descubra. Quiero destacar, pues ese era el objeto de mi Camino la visita al Salvador, en la Catedral. Es una talla rómanica de 1,50, policromada, de pie, dando la bienvenida a los peregrinos con la habitual posicion de los dedos en las imagenes de Jesucristo de la época. Esta situada a la derecha del altar mayor, contra una columna. Impresiona.....
Con esta visita, cumpli el ritual de "visitar al Señor antes que al criado" aunque en mi caso, era una visita debida por lo menos cuatro veces....

Sobre la Senda del Oso solo puedo decir que es una verdadera maravilla. Es una Via Verde, por la que circulaba en tiempos un tren minero que unia el valle de Quiros con Trubia. Hoy día es una senda por donde pueden circular las bicicletas y que tiene dos ramales: uno que va al desfiladero de las Xanas y otro hacia el valle de Teverga. Todo está en territorio de osos, aunque éstos no suelen hacerse presentes.
El tramo que recorrimos junto con Carlos y Jacinta, mis amigos, fue el que llega hasta Barzana desde Proaza, unos 16Kms. todo a orillas del rio Viescas, cruzándonos con varias cascadas, y andando todo el rato bajo un dosel forestal. Flores de todo tipo y un frescor en el ambiente, que no hacia fatigosa la caminata. Tuvimos ocasion de admirar el Tejo Milenario de Bermiego, cuyo tronco, para abarcarlo, son necesarias 6/7 personas.
Aprovechando un descanso reparador, pudimos contemplar el embalse de Valdemurio, donde toda la grandeza del entorno se reflejaba en sus aguas. Más adelante visitamos la iglesia de San Pedro de Arrojo, donde destaca el escudo de la "Casa de Quirós" y su lema "después de Dios, la Casa de Quirós" otorgado por un Monarca salvado de morir, por un noble de esa Casa.
Después de atravesar un puente de madera, bajo el cual pasaba el río, fuerte y bravío en esos días, imagino que más calmo y refrescante en verano, llegamos a Barzana, destino final de nuestra andadura.
Para otra ocasión dejo el visitar el desfiladero de las Xanas y recorrer el tramo que va hasta el valle de Teverga.

Con esa conformidad que da el saber que has hecho lo que debías, has disfrutado de la amistad, de la naturaleza, de la soledad, de ti mismo, me despedí de los amigos y de los paisajes, con la seguridad de que nos vamos a volver a encontrar y compartir nuevos tiempos y experiencias.
Y a los eventuales lectores de estos relatos, animarlos a realizar este Camino. No les defraudara.

miércoles, 4 de junio de 2008

Camino del Salvador/Senda del Oso - 19/26-5

3era. etapa: Villamanin-Pto.Pajares-Llanos de Soberón-Puente Fierros-Campomames. 30Km.



Asomados a la ventana, un nuevo día nos saluda con las montañas puntilleadas de blancas sábanas, solo manchadas, aqui y allá, con algún manchurrón de azul y algún que otro amarillo de un incipiente sol que no se si debo de considerarlo como una esperanza de buen día...o ¡vete a saber, Dios dirá!



Recojo y acondiciono todas mis cosas en mi muy querida y amada mochila, (no nos separamos en todo el día, es mi novia) bajamos al comedor y nos hacemos servir el consabido cafelito, sin el que no somos nadie.

Salimos al exterior y comprobamos que hasta el Puerto nos queda 11 Km de carretera, moderadamente transitada por camiones sobre todo. Pues vale, adelante que cuanto antes empecemos antes terminamos. La verdad es que el paseo resulta hasta agradable, pues el panorama que nos rodea es de altas y picudas montañas, con una densa vegetación y siempre a nuestra izquierda el rumoroso compañero rio. Paralela a la carretera está la linea ferroviaria que une Gijon con la meseta, protegida en muchos tramos de nieves y caidas de piedras por unos largos túneles artificiales. Pasamos por Villanueva de la Tercia y admiramos su Iglesia porchada. No vemos a nadie, a nuestro alrededor solo naturaleza y soledad y una tranquilidad que solo es rota por el paso estruendoso de los camiones.

Llegamos a Busdongo. Lo primero que vemos es la estación del FF.CC., cerrada. Enfrente un Bar abierto, de nombre El Maragato. Desde la otra acera que estamos, lo vemos pequeño y oscuro y no nos produce buenas vibraciones. Lo descartamos, pues vemos que más arriba hay otros letreros. Seguimos andando, pasamos por una panadería donde anuncian "suspiros"..... Al llegar a los letreros vemos que uno tras otro, hasta tres, están todos cerrados. Por un momento pienso en retroceder, pero veo que más adelante a unos 100 mts. hay dos personas hablando y lo que parece ser el núcleo del pueblo. Allí seguro que tienen dónde tomar algo, pienso...... Nos saludamos, pregunto dónde y me contestan muy serviciales, "al lado de la estación tiene tres o cuatro, en el pueblo no hay nada". Y con mucha seriedad les contesté "ni un paso atrás", despidiéndome con una sonrisa y dejándolos sorprendidos.

Delante de mi volví a tener la cinta negra de la carretera, pero esta vez estaba inclinada hacia arriba, otra vez estaba sólo, con el recuerdo del café de primera hora, y con la duda de si encontraría algo abierto al llegar a la Colegiata o al Puerto. El dia se propuso darme una alegría y optó por lucir el sol sin apreturas, lo que daba otro color a las cosas. La pendiente se dejaba notar; al salir de una curva apareció a 500 mtros. el perfil imponente de la Colegiata de Arbas del Puerto. Tubo funciones de Hospital de Peregrinos en algún momento de su historia. Hoy está cerrada, en rehabilitación y parece que solo en los meses de Julio/Agosto hay una persona que la enseña. No puedo menos que pensar en las calamidades que tuvieron que pasar nuestros ancestros, en su afán por llegar a Santiago. A la fuerza le tenían que perdonar los pecados al campeón que llegaba....

Hacia fresquito a esas alturas, por lo que no me demoré demasiado. Bebí agua de un fuente que hay al lado de un moderno Mesón, cerrado desde hace cuatro años y volví al curro diario....Al cabo de unos 3Km. llegaba al Puerto y, ¡menos mal! ahi si que estaba abierta, la Venta Casimiro, "Manazas" para los amigos...Antes me acerqué al mirador del antiguo Parador, en desuso desde hace 25 años. ¡Qué vistas más impresionantes! Toda la cordillera Cantábrica delante de mi, y a mis pies, la profundidad del valle. Se me olvidó el cansacio y la debilidad....Los picos estaban algo nevados, pero toda la panorámica era verde...Las nubes sobrevolaban las montañas y alrededor, silencio, el silencio de la naturaleza que esta en paz consigo misma.....

Regresé a la Venta, donde la señora que me atendió, me informó que nunca cerraban y que ese era un sitio varias veces centenario, dónde siempre habían parado los arrieros en su trasiego entre la costa y la meseta. Me lo imaginé en invierno, caminando....un auténtico oasis en medio de la nada...helada. Me quede con ganas de saborear la comida del lugar, pero ellos mismos me dijeron que tenía un largo trecho hasta llegar a Puente Fierros, unos 15Km. ladeando por montaña, para evitar bajar por la carretera y sus peligros. De manera que terminé el bocata, y me dispuse a atacar otra versión del camino. Eran las 12,30 del mediodía.

A 200 mts de la Venta, al lado de una señal de trafico que indica "pendiente del 17%" y enfrente de un carril de frenada, aparece la primera señal estelada marcando la senda que no abandonaría en las siguientes 4 horas.

Cuando me asomé al Mirador, una de las cosas que me sorprendieron fué ver, al fondo del valle, el trazado de una via ferrea y su túnel correspondiente. Parecían de juguete. Poco me imaginaba que en poco tiempo iba a pasar por encima...El Camino nos hacia descender desde los 1378mts.del Puerto de Pajares, hasta el el fondo del valle, por donde discurría el río Pajares...¡una caida de no menos de mil metros! para despúes volver a subir ladeando hasta los Llanos de Soberón, y volver a bajar hasta entroncar con la nacional en Puento Fierros. La senda, magnificamente señalizada, cuidada en aquellos tramos donde mas embarrada pudiera quedar, con desagues para que no se acumule el agua....y sin perder su naturalidad. Verde por todas partes, agua por doquier en forma de arroyos, fuentes, cascadas, en fin, para uno que viene de los secanos, eso era una maravilla. El primer pueblín que cruzas es San Miguel del Rio, solo para descansar en la plaza de la iglesia, al pie de un fresno. No hay más. El siguiente núcleo es Sta Marina. También para descansar y dejarnos sorprender por la arquitectura de una casa, "El Teixo", que parece sacada de un cuento, pero que es justo el sitio ideal para descansar y beber un poco de agua. Nos indicó la señora de la casa, que en lugar de seguir por el camino fueramos por los "pradiños", abriendo y cerrando cancelas, y asi nos evitabamos unas fuertes subidas y algún km. No se si sería cierto, pero desde Santa Marina a los Llanos unos 4Km.si que los hice, ladeando por una senda minúscula y ya me empezaba a resentir....

Cuando llegué a los Llanos de Soberon, me encontré con un pueblo de montaña, sin nada donde descansar....menos mal que me atendió un señor que al saber desde donde venía y a donde iba, me invitó a su casa y alli me dió su receta para que me recuperara: cocacola con vino, ¡calimocho!...No se si es verdad o no, pero a mi me resultó en aquellos momentos. Me ofreció comer, pero rechacé por considerarlo excesivo, aunque eran las 3 y no hubiera quedado mal. Me quedaban por delante 4Km. de carreterita hasta Puente Fierros y despues 5 hasta Campomames. De manera que me despedí, agradeciéndole la amabilidad y me volví a poner en marcha. Suerte que este tramo era todo de bajada, pero aún así estaba rozando los mínimos....Santi debió de comprenderlo he hizo que me encontrara con un furgón de reparto de fruta parado. Al tiempo que me informaba de cuánto quedaba para llegar al pueblo, me ofreció dos plátanos....sólo cogí uno, ¡pero que bueno me supo!...Y por fin llegue a Puente Fierros. Aqui comeré y descansaré, pensé. Era un pueblo del oeste, solitario, con dos señoras dormitando en una mecedora a la puerta de su casa, que me informaron que las dos fondas que tenían estaban cerradas desde hacia años. No habia nada hasta Campomames, a 5 Kms. Los palos del sombrajo se me cayeron. Si señor, uno puede sentirse débil, muy débil...pedi ayuda, ayuda interior...; no caminaba,daba pasitos; pensaba "da igual si no llego a las 5 llegaré a las 6, ya me repondré". Y una vez más Santi me echó un capotazo: a mi lado paró un todoterreno, invitándome a subir. No me lo pensé dos veces. Luego supe que el conductor me habia visto en Llanos y cuando me marché había hablado con mi benefactor. Bien, quedan buenas personas en el mundo, si no esto se habría acabado hace tiempo.

No he dicho que el momento de debilidad fue más acusado porque desde Pajares, una ampollita me estaba diciendo "cuidame" y yo le decía "espérate". Ese es un diálogo en el que siempre gana ella, te quita las fuerzas. Y no es una escusa.

Por fin llegamos a Campomames, conseguí lugar donde asearme dormir y cenar. Y también localicé Dispensario para mi ampollita. Quedó nueva.

Campomames es el típico pueblo que existe para dar cobertura al tránsito de camiones por lo que tiene poco que ofrecer. Aunque a mi me dió la vida. ¡Jo, qué día más largo!

lunes, 2 de junio de 2008

Camino del Salvador/Senda del Oso - 19/26-5

2ª Etapa: La Robla-Buiza-Villamanin



Alumbramos un nuevo dia, descansados y receptivos. La temperatura es agradable, ligeramente fresquita, invitadora a afrontar los retos que el Camino nos quiera deparar.....y de los cuales somos totalmente ignorantes como vamos a ver.

Lo primero, desayunar. Localizamos un bar abierto, la Pizzeria Vissani, donde nos damos cita todos los currantes. Cada uno a lo suyo. Pedimos un cafe con leche...y nos ponen un cubo.Pedimos un croisan...y nos ponen la luna en cuarto menguante emergiendo por el horizonte...¡enorme! No he visto croisan de ese tamaño en mi vida...Pero bienvenido.



Son las 8. Iniciamos la salida de La Robla por su calle principal hasta llegar a la carretera nacional. Dejamos a nuestra izquierda un magnífico y sólido puente de la época de Carlos III que cruza el rio Bernesga, viejo compañero de viaje. Una vez en la nacional seguimos por ella hasta llegar a Puente de Alba, casi enseguida llega Peredilla y por no seguir por el asfalto nos desviamos por un caminillo que va paralelo a la via férrea, sin peligro por su escasa circulación, y que nos lleva directamente a la Ermita del Buen Suceso. Hemos tardado una hora y media.

Es una magnifica ermita, de varios cuerpos, y que es digna de admirar. Enfrente hay un mesón, que nos invita a descansar, tomando un cafelito con leche....



Después de esta breve parada, seguimos y a los 200 metros nos desviamos hacia Noceda, atravesamos el pueblín y ya nos metemos en caminos atravesados por camiones, dumpers, barrizales, etc resultado de las obras de excavación de los túneles de la variante de Pajares. Pero a pesar de ese caos, la frondosidad del entorno y la mejorable aunque suficiente señalización, permite disimular lo que en cualquier otro sitio sería una manifiesta incomodidad. De esta manera llegamos a Pola de Gordón, donde a la entrada encontramos a un buen hombre calzando "madreñas", esos zuecos con tacos tan útiles para andar por sitios embarrados .

Las señales al entrar en Pola se pierden y hay que decidir si tomas la calle que va paralela al rio o la que va por arriba. Si mencionas la salida para ir a Buiza, aún se complica más, por lo que decidimos coger "por la calle de enmedio" y avanzar hasta llegar al ayuntamiento, que esta en el otro extremo, a la salida. Es un pueblo largo, por lo que cruzarlo es un paseo. Una vez personados en el Ayuntamiento, nos dicen que vayamos a la oficina de Medio Ambiente que alli nos indicarán....¿De qué me sonará a mi eso? El Medio Ambiente está, como no, en medio del pueblo. Alli nos está esperando una agradable muchacha que nos despliega varios mapas de la zona, que nos recomienda un restaurante de pasada y nos termina reconociendo que ese camino está con muchas deficiencias de señalizacion y sin alojamiento. Que calculan que en dos años se habrán resuelto esas deficiencias. Con las mismas agradecemos su interés, nos encomendamos a San Pelegrin y tomamos el camino a Buiza, con el ánimo de subir por las Forcadas de San Antón, paraje agreste que nos deberia llevar a Poladura de la Tercia, y que es por donde pasa el Camino, segun la Guia publicada en http://www.caminosantiagoastur.com/.

Son 5Km de carretera de montaña, con fuertes pendientes y vistas de montañas imponentes, coronadas de nubes que no hacían presagiar nada bueno. Efectivamente, llegamos sobre la 1 de la tarde, justo empezando a llover. El pueblo no ofrece ningun local donde refugiarse, por lo que no dudo en llamar a la primera puerta tras la que oigo voces. Me sale una amable señora..... y un olor a puchero que hace temblar mis escasas fuerzas. Le doy a conocer mis deseos de encontrar un Bar, me dice que no hay, pero a cambio me ofrece agua y un lugar donde sentarme, cosas ambas que agradezco. Nos dice que han preparado un Albergue en las escuelas, pero como no esta inaugurado y no tienen las llaves no podemos quedarnos. Me quita la idea de subir a la montaña, pues el tiempo presenta muy mal aspecto y me aconseja que regrese a Pola, aprovechando una guagua que va a pasar en una media hora. Con las mismas, saco los impermeables, me los pongo y me voy al punto de la carretera donde me dicen que para la guagua. Y alli espero pacientemente.....

La guagua hace el servicio por las poblaciones de ese valle, por lo que despues de pasar por ellas regresamos a Pola, dejándome en la Gasolinera de la entrada. Las nubes ya se han enseñoreado del valle, ya se han puesto negras, y como se sienten fuertes no dudan en tirar cohetes, en jugar a los bolos y en lavar a conciencia todo lo que por debajo de ellas existe....¡VAYA PANORAMA! Consulto mis guias y veo que el pueblo mas cercano es Villamanin. Pregunto si hay algun medio para llegar y me dicen que a las 4 pasa un autobús. ¡Qué bien! ...Y de comer? Pues tenemos surtido de embutidos....Pues bienvenido sea. Y alli echamos un remiendo al cuerpo, que junto con el vino, bien nos vino.

A su hora tomamos el autobus. El pueblo estaría a unos 10 Kms. Cuando llegamos, nos dijeron que para dormir debiamos acercarnos hasta Golpejar, a 3Kms.donde habia un Hostal de carretera. La tarde, metida en agua, mansa y constante, por lo que nos cubrimos con los impermeables y nos lanzamos a la carretera a recorrer esos tres Kms. con el ánimo frustado por la sucesión de inconvenientes que ibamos encontrando. No era sólo la dureza del Camino, era las incertidumbres que te iban acompañando.
Menos mal que el Hostal merecia el nombre y la recomendación. Dediqué la tarde al aseo personal, a la lectura de un libro que me traje y a echar un sueñecito reparador.
La cena fue igualmente reparadora a base de jamon asado y ensalada verde surtida. Fruta y te verde con orujito.....¡y por hoy ya esta bien! Hasta mañana.
El dia lo cerramos con un total de 20Kms transitados. Las guias establecen unos 24/25Km.

domingo, 1 de junio de 2008

Camino del Salvador/Senda del Oso - 19/26-5

....pues ya estoy de regreso, en casa. Con todo el regustillo de la ruta y de los senderos; de la lluvia, del verde y de las flores insospechadas; de los espacios increibles, de los barrancos profundos, de las aguas rumorosas y de las piedras milenarias, prerrománicas. De los osos adivinados, en la soledad de su territorio...en fin, un ensueño que no se describir, solo invitar a descubrir como lo he hecho yo.

Este tramo del Camino de Santiago, hoy día caido en desuso pues solo lo recorren 30 personas al año, fue por donde dicen las viejas crónicas pasaban los primeros peregrinos para ir primero a la Catedral de Oviedo a saludar al Señor antes de continuar viaje por el Primitivo hasta Santiago. Las Ermitas que hay a la entrada de La Robla, enfrente de la térmica. La del Buen Suceso, en Puente de Alba; La Colegiata de Arbas del Puerto; La minúscula Capilla de Santa Marina y finalmente la talla románica del Salvador, en la Catedral de Oviedo, aportan datos que asi lo confirman. Es de suponer que dada la dureza de ambos caminos, en especial éste, alguién descubrió que acortaba yendo por Ponferrada y quedó olvidado el del Salvador.

1ª Etapa: León-La Robla, 27Km.

El Albergue de las Carbajalas es una magnífica opción para pasar la primera noche. Estas monjas tienen la amabilidad de invitar a los peregrinos a compartir con ellas la oración de vísperas, con lo que nos aseguramos un descanso físico y espiritual con el que afrontar las próximas y sucesivas etapas.

A 5Km. atravesamos el primer pueblo, Carbajal de la Legua. Es el clásico pueblo alargado, donde la proximidad a León ha hecho que las Urbanizaciones proliferen una al lado de la otra, a lo largo de la carretera. Llegamos sobre las 9 de la mañana y todavía no han abierto los bares, aunque nos dicen que sigamos andando hasta el final del pueblo donde encontraremos uno. Efectivamente, asi es, y podemos dar al cuerpo el primer refuerzo. Queda en nuestra memoria la magnífica hechura de la tortilla de patata que nos sirvieron, junto con un vino local llamado "prieto picudo". Una vez reconfortados retomamos el camino, de fácil seguimiento, teniendo a nuestra izquierda el rio Bernesga, que será nuestro fiel acompañante durante bastantes Kms. Ya no encontraremos ser viviente hasta llegar a Cabanillas, siguiente pueblo, a unos 13 Kms. El Camino discurre entre "corredoiras" verdes, pobladas de pajaros que nos alegran con su piar. Otras veces debemos superar lomas que debemos bajar, para volver a subir y bajar más alla. El tiempo es soleado, lo que hace agradecer la vegetación que nos cubre, pero la cercanía del rio produce humedad, con lo que la sensación térmica es de agobio progresivo. Cuando el cuerpo ya nos estaba empezando a recriminar el que no le dieramos descanso, aparece en un recodo del camino un indicador de "Area de descanso del Peregrino" con unas mesas y bancos de madera y una rumorosa y bienechora fuente de caño generoso. Tambien dispone de un "libro de visitas", donde tenemos el primer dato de la escasez de visitantes que tiene esta ruta....luego confirmado en Cabanillas y en Pola de Gordón.

Una vez aliviados, retomamos el camino y a la media hora llegamos a Cabanillas, siguiente pueblo....desierto, ni gallinas por la calle. Saludamos a un caballo, que nos mira con curiosidad, y que nos lo devuelve con un alegre relincho....y asi hasta llegar a la plaza de la iglesia donde encontramos a un señor leyendo tranquilamente el periódico. No presentamos... solicitamos si hay dónde comer....dónde sellar....nos dice que le sigamos y nos presenta a una familia, ¡béndita familia! que casi sin preguntar como me llamo, nos pone por delante una botella de vino y nos prepara un plato del buen embutido leonés. Y todo eso sentado en un patio, a cubierto de un sol que anticipaba las aguas que nos iban a caer, bien fresquito... Se trataba de los componentes de la Cofradía del Bendito Cristo de Cabanillas, los cuales nos informaron de su lucha por conseguir que les autoricen un albergue, a todas luces necesario, ya que son 18Km los que hay desde Leon, pero parece que las autoridades no estan por la labor....Las verdad es que merecen mas éxito, pues seguro que si la ruta tuviera mejor infraestructura, estaría mas transitada. Nos dicen que para comer debemos ir hasta La Seca, a 3 Kms. Y de ahi a La Robla, para dormir, otros 6 Km. A todo esto nos damos cuenta que estas buenas personas tambien tienen que comer, nos despedimos, y somos despedidos con cariño. Al reemprender la marcha notamos que ya vamos ajustaditos de fuerzas. El calor y las Kms. nos estan haciendo mella. Llegamos a La Seca, donde caen dos claras, sin pestañear. El embutido pasa factura....Son las 4, y un banco de madera nos invita a estirarnos e incluso llegamos a dormitar....A las 5 volvemos a empujar el cuerpo, y al salir a la carretera nos pasan dos chavales en bicicleta seguidos por un vehiculo que para y nos pregunta a donde vamos. Le decimos que a La Robla y nos invita a subir. Ni pensarlo...decimos gracias y subimos. ¡Santi siempre da, cuando hace falta!

Y asi llegamos a La Robla, donde alquilamos una habitación en el Bar Leffe, siguiendo la recomendación de nuestro buen samaritano. A la mesonera la oireis antes que la veais. Es de raza, se esmera en hacernos la mejor comida y a procurarnos un alojamiento digno.

Buena ducha, cena de menu gratificante: guisantes con jamón, pequeñitos y deliciosos; filete de ternera; fruta de postre y te rojo con chorrito de orujo de hierbas "pa calenta" el cuerpo. Y hasta mañana.