jueves, 11 de febrero de 2010
...qué levanta el ánimo?
¡Qué pregunta más tonta, direis! Cualquier cosa que dinamice tu interior, un beso, una caricia, una palabra, etc.etc....sería la respuesta corriente. Aqui falta aclarar el porqué se plantea la pregunta, que no es otra cosa que el observar la cantidad de publicaciones, peliculas, blogs donde de mil formas posibles, se nos hace ver que los años de la ilusión fueron maravillosos y que muchos han entrado en los años del plomo...No levantan cabeza del camino llano y casi sin estorbos por el que transitan, como si el hecho de cumplir determinado numero de años, invalidara la capacidad de ilusionarse. Yo defiendo el principio de que hay que llevar la cabeza levantada, que cuando se nos abate el ánimo, hay que decir ¡adelante! Que no hay peor reflexión que establecer comparativas con el tiempo pasado, porque no se hace en términos de igualdad. ¿Qué prefieres un vino joven o un vino con cuerpo? Siempre te decantaras por el reposado. Pero si quieres establecer qué vino es mejor dentro de su añada, tendrás que situarte en ese término.....pues eso. Hay que jugar con las mismas reglas, con jugadores del mismo nivel y en campos similares...y ahí si que hay juego, jugoso juego, donde todavía podemos alinearnos para contemplar la luna, reunirnos para conversar, citarnos para soñar.....Echo de menos publicaciones donde se relaten las mismas situaciones pero con protagonistas maduros, pero no descarto una explosión en breve. No en balde los mayores de 55 son cada vez mas numerosos. Solo hay que asomarse a la calle y caminar por los senderos....
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
De años de plomo, nada. Yo, a mis 44 años estoy disfutando de los mejores años. Unos años en los que puedo comprender mil y un asuntos, para los que no estuve preparado antes.
ResponderEliminarY estoy convencido de que mis mejores años están por llegar.
Juda, algo te deben pesar cuando te haces eco...yo recuerdo haber señalado los 55, como cifra orientativa...¿tu me entiendesm verdad?
ResponderEliminarLos años pueden pesar por nimiedades propias del vehículo, ya se sabe: cambio de neumáticos, repasillos al motor, algo que ver con la bomba de aceite, que si el limpiaparabrisas, la ITV, etc. pero llegar a un punto, el que sea, en que las experiencias se cuentan como tesoros, eso... no tiene precio.
ResponderEliminarDel nº, ¡a callar niños!. Algunos de mis "chaval@s" cuentan ya con 54 años, peinan canas y pagan divorcios.
Además ahora son mis hijos quienes juegan a ser los mayores y a aconsejarme, les dejo y me quedo tan contenta, se sienten tan bien al hacerlo. Un abrazo.