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sábado, 23 de abril de 2011

EL CAMINO VIEJO (II)

(Se recomienda ver  CAMINO VIEJO, de fecha 15.05.2010)

Amigos, he vuelto a las andadas....Por fin se acabó este, para mi y no se porqué, largo invierno. Si lo pienso, si se....porque añoro las largas caminatas, los espacios abiertos que el pasado año disfruté al amparo del Año Jacobeo. Y es que cuando el cuerpo se aficiona al movimiento, concilia poco con la estabilidad forzada de la epoca invernal. Es como una droga....
Como decía al principio, el pasado dia 2 retomé este Viejo Camino alli donde me despedia el pasado año, en Arija, a orillas del Embalse del Ebro. Curiosamente observé que no habían cambiado la decoración: seguía dominando el mismo tono gris ambiental y la temperatura era francamente fría y húmeda....menos mal que los pronósticos auguraban mejoras de tiempo. Otra cosa destacable era la ausencia de vida en las calles; el invierno se dejaba notar...Buen ejemplo de ello era que el Albergue solo estaba ocupado por una pareja y su responsable estaba ausente, ocupado en otras actividades por no esperar a nadie más, como me confesó más tarde, cuando regresó.
Dadas las escasas, por no decir nulas, oportunidades de diversión que ofrecía la población, decidí cenar y acostarme prontito, que al día siguiente empezaba la aventura.
En estas dos primeras etapas, su mejor atractivo es ir rodeando el embalse, y deleitarse con los contrastes que las luces del día va propiciando sobre las aguas, o con los reflejos que sus orillas van produciendo sobre  aquellas, y todo el conjunto teniendo como fondo la nevada Cordillera cantábrica.
Embalse, Pico Tres Mares al fondo
Practicamente toda la ruta, hasta llegar a Retortillo-Julióbriga, discurre por carretera, siendo ésta su principal dificultad, no existiendo ningún bar donde descansar y tomar algo caliente. A cambio tenemos prados, donde los narcisos y las prímulas rivalizan en teñirlos de amarillo.
Cabe destacar, a la entrada de BIMON, una antigua capilla, al borde mismo de la carretera, que por sus mínimas proporciones me hizo pensar que sería lugar, en tiempos remotos, de bajar la cabeza, persignarse y seguir caminando....
Un poco mas allá, LLANO nos saluda, ofreciéndonos, al lado de su iglesia, un haya y un tejo, hermanados y monumentales. El haya, aún en su desnudez, era impactante, evocando el rumor refrescante que sus hojas ofrecería en pleno verano. El tejo, aliado con las piedras, imponía respeto remarcando el caracter sagrado del lugar.

Seguía el cielo encapotado, haciéndole el juego a las nevadas montañas que asoman en la lejanía, ofreciendo curiosos contraluces


Iglesia sumergida
Al llegar a RENEDO sorprende ver como surge de las aguas la torre octogonal de la iglesia de Villanueva de las Rozas, altiva, dando soporte para que intrépidos pescadores prueben su suerte una y otra vez.
Llama la atención la cantidad de casas de cuidado aspecto que existen a lo largo del recorrido, lo que hace pensar que durante el verano esta zona se verá más animada de lo que ahora muestra.
En el ayuntamiento de  Las Rozas de Valdearroyo, hay una placa que indica que esta situado a 895mts. de altura. lo que hace pensar que las alturas que me acompañan por la izquierda no sobrepasaran los 1200/1300 mts.y da idea de la profundidad del embalse. Otro contraste que ofrece este paisaje, constituye la desnudez de sus bosques de hayas y robledales, más destacable por estar a primeros de abril. Está claro que dentro de un mes, la primavera los habrá cubierto con el explendor de sus hojas. Mientras camino, me los imagino verdes, rumorosos, ofreciendo su sombra y cobijo.
Observo que al borde de la carretera hay hileras de robles con unos abultamientos en sus ramas, a modo de nidos. Llaman la atención y mientras los estoy observando, veo que se acerca una joven paseando a la cual le pregunto, después de saludarla, que qué tipo de pájaro hace ese nido. Se rie y me dice que no son nidos, que eso es muérdago, una planta parasitaria que queda al descubierto cuando los árboles se desnudan.. Y como si no quisiera la cosa, asi de pasada, me pregunta si conozco la leyenda. Digo que no, y me cuenta que si una joven se situa bajo el muérdago, está indicando que da licencia para que un chico la bese....Tiene gracia, pensé, mientras sonreiamos.
Este encuentro me permitió averiguar que a un km., después de la presa que se adivinaba próxima, estaba el pueblo de Arroyo, donde había un Bar, ¡abierto!....
Era un Bar ruidoso, con chimenea, calentito.... celebraban algo. Se estaba bien y mejor me sentí cuando atendieron mi petición de bebida y comida....¡como se agradecen estos pequeños placeres, despues de una larga caminata! La preocupación siguiente era donde pernoctar. Alli mismo  me recomendaron una casa, a la salida del pueblo.
No me costó mucho encontrarla.. Se trataba de una antigua casona, habilitada para acoger a los turistas del verano o a los senderistas que seguian la Ruta del Ebro. Los anfitriones no pudieron ser más amables, aceptando mi presencia, a pesar de ser su dia de fiesta. En contraste con otras zonas, donde los viajeros somos tratados, digamos, de forma estandar, aqui el trato personal, la mirada franca y su disponibilidad hacen que te sientas como en  casa. No faltó ocasion, al finalizar la cena, de aprender a jugar al Rummikub, un juego parecido al rabino, pero con fichas; terriblemente enrevesado porque el objetivo es hacer trios y/o escaleras, pero las combinaciones son infinitas jugando con las que tienes en la mano y las que estan en la mesa.....  Debía ser el juego habitual porque la agilidad que demostró el dueño y las palabras indulgentes, pero divertidas, que me dirigian los otros dos jugadores, dejaba bien a las claras quien era el pardillo....
Cigueñas "0kupas"
Y amaneció el segundo dia, sin saber lo largo que se me iba a hacer. Asi como el día anterior fue frio, nublado y lluvioso, el nuevo dia se presentó con el cielo despejado y temperatura agradable. Después de despedirme de los dueños de la casa,  inicie el camino hasta Retortillo, siguiendo bordeando el embalse. Con sol, los paisajes se enriquecen, adquieren otros contrastes. Por el lado izquierdo, aprecio que se incorpora otra especia de arbusto, que llega a ser arbol: el acebo, en cantidades apreciables y colaborando en hacer más tupido el bosque. Al llegar a un claro, observo que varios robles estan "habitados" por una colonia de cigueñas que habían instalado sus nidos entre las ramas, destacando uno de mayor  tamaño y más separado, a modo de "casa principal" y del cual emergía, muy estirada, una magnífica pareja de cigueñas. No pude por menos de establecer un paralelismo con nuestras más consagradas costumbres....Mientras, en los aires, sobrevolando la colonia, los padres vigilaban a los cigoñinos.
Siguiendo por la carretera, más adelante, en las alturas, se distingue Quintanilla; sigues y llega el desvío para subir a Retortillo, a cuya entrada recibe al caminante las ruinas de la antigua ciudad romana Julióbriga,(ver http://www.wikipedia.com/) sede de la Legión que trataba de romanizar las tierras Cántabras, (ver la Ruta Vadiniense, en este mismo blog). De hecho, hoy, Retortillo parece un barrio de la antigua ciudad, estando su iglesia parroquial, abrazada por las ruinas.....Situado en un cerro, permitia dominar todo el valle, mucho más profundo al no existir el embalse. Existen un centro de interpretación y una iglesia romanica, Santa Maria, dignos de ser visitados, previa concertación de hora.
Puente de Horna, Pico Tres Mares al fondo
Como ya va siendo costumbre el Bar esta cerrado, lo que obliga a descansar al aire libre aprovechando unos bancos estrategicamente situados, pero que no amparan de los frios aires que el Pico Tres Mares y sus hermanos envian sobre Retortillo, obligando a sacar toda la ropa de abrigo.

Ocurre a veces, que hay lugares que atrapan tu lado emocional, como si las almas de los que nos precedieron, insistieran en que nos quedásemos para contarnos sus vivencias...no se, pero al reiniciar la andadura sientes dejarlos atras.
Peña Cutral

, Tengo delante, después de una bajada, una altura cubierta de un bosque de pinos que debo atravesar. Desde la lejanía la subida parecia suave, sobre el terreno se torna  larga y fatigosa. El bosque es tupido, no solo de pinos, sino de todo tipo de arbustos y zarzas, con un sendero mínimo, mal señalizado y que sólo la experiencia permite no extraviarse. Al final se alcanzan unas campas, verdes y despejadas, donde pastan en libertad, caballos. Sorprende este tipo de ganaderia, pues no es lo habitual. Un panel informativo indica que estamos en la Peña Cutral, y que, descendiendo, a mis espaldas está Cervatos. Para llegar, se abre
ante mi  un camino ancho, de tierra removida, blanda, y lo que es peor, encharcada por las recientes lluvias. Cruzar los charcos ha de ser por los márgenes, haciendo equilibrios y apoyándote en los bastones para no chapotear o hundirte en el barro que, traicionero, termina atrapándote en alguna ocasión...gajes del oficio.
Como ya he dejado dicho, la señalizacion no es muy buena, perdiéndose en el descenso y causando que me viera metido en un bosque bajo, perteneciente a una finca, muy tupido y embarrado del cual pude salir aplicando técnica guerrillera, esto es, rodando por debajo de las alambradas que lo cercaban.
Cuando sali de nuevo al camino, en lugar de estar a las puertas de Cervatos, estaba a las de Matamorosa, lo que suponía un desvio de unos 5 Km. sobre lo previsto. A esas alturas, ya eran las 4 de la tarde, sin comer y con un solo descanso. Y todavía me quedaba subir otra altura, el Alto del Bardal, para llegar a Olea.....No conocía Cervatos, pero a poco que me ofreciera donde comer y dormir, por mi la etapa había finalizado.
....atencion a ....
....los canecillos....
Eso creía yo. Cervatos es un pueblo que tiene una maravillosa colegiata románica, (ver http://www.castillodeloarre.org/Cantabria/cervatos01.htm) pero no ofrece nada al viajero salvo bancos en su plaza principal, donde repuse fuerzas echando mano de los ultimos dàtiles y frutos secos que me quedaban.
...direccion a Alto del Endino
Por no aburrir y resumiendo, despues de remontar 200 mts.de desnivel hasta el alto del Bardal, alli tomé el camino que debía llevarme, paralelo a la carretera, hasta Olea, a no mas de 3 kms. No contaba que eran las 6 de la tarde, que ya me empezaba a atacar la ansiedad por llegar y cualquier rasgo que recordara el amarillo de la flecha lo daba por bueno. Y asi me encontré subiendo a otra condenada altura, el Alto del Endino (1400mts.) no perdiendo de vista la carretera pero cada vez alejándome más de ella....y se produjo el "milagro Jacobeo", en forma de una pareja que bajaba y a la cual pregunté anhelante si faltaba mucho para llegar al pueblo....Con gran desconsuelo para mi, me dijeron que no estaban seguros de que lo hubiera y que lo mejor era volver a bajar a la carretera....¡Había caminado 6 km cuesta arriba, para nada! ¡Debía retroceder y caminar el resto por carretera, en total unos 9 kms. más, por el morro.....!
Nadie puede imaginar la intensidad del placer que produce una ducha de agua caliente...., y la posterior cena en la bodega de mi anfitrion, el cual se puso las manos a la cabeza cuando supo desde donde venia, y que había hecho. Al parecer, habia caminado en torno a los 25/28 kms. y remontado cuatro alturas....y sin más avío que dátiles y frutos secos....
Puentes romano y medieval
Al dia siguiente emergí del sueño, bastante más entonado que la víspera y me dispuse a atacar el nuevo tramo que debia llevarme hasta Aguilar de Campoo. Este tramo solo tiene destacable los puentes medievales que existen a la salida de la Posada del Molino y los extensos campos rabiosamente verdes que configuran el Valle de Olea por donde transito. Aunque la guia recomienda seguir un sendero a través de un bosque de robles, con el objeto de contemplar algunos menhires y otras piedras miliares, decidí acortar la etapa llegando hasta Mataporquera, y alli tomar un Feve que me acercara a Aguilar de Campoo. El cuerpo me lo agradeció.
Aguilar de Campoo, paseo Pl.España
Villaespinoso de Aguilar
Dediqué parte de la tarde a averiguar si la plaza ofrecía alguna posibilidad de transporte para conocer el Románico que en 30 Kms. alrededor se ofrece al viajero curioso. Todo quedaba a expensas de los medios propios que aquel pudiera aportar. Logré conectar con un taxista que, después de negociar un precio justo, se avino a dedicarme todo el dia siguiente para conocer alguna de las iglesias más significativas del entorno.
Ermita de Villaespinoso de Aguilar
Comenzamos por la de Ermita de  VILLAESPINOSO, a pocos Kms. de Aguilar. Está situada en un roquedo, defendiendo al pueblo que está a sus pies. Destaca su torre inicialmente cuadrada para acabar cilindrica, con paso inferior para alcanzar la entrada principal, dada la estrechez de paso. Del siglo XII, está bajo la advocación de Santa Cecilia. Es Monumento Histórico Artístico desde 1951.
Ermita de S.Pelayo
La siguiente visita fue a la Iglesia parroquial de PERAZANCAS, bajo la advocación de la Asunción,  Como todos estos monumentos son de admirar la riqueza de sus capiteles, canecillos y portaladas, trabajados con todo tipo de adornos, personajes, animales o vegetales.....Se nos ofrece la oportunidad de ver otro Monumento Nacional, la Ermita de San Pelayo a 2 Km de Perazancas. Es una Ermita que contiene retazos de pinturas románicas en su interior, asi como dos sarcófagos antropomorfos. En el exterior destaca su ábside, bellamente adornado con arcos de estilo lombardo, que contrasta con la nave central, mucho más austera. Coincidimos con un visitante bien informado, el cual nos indica que la desidia de las autoridades autonómicas esta poniendo en grave riesgo la conservación de esta ermita, que esta declarada Monumento Nacional. El ábside se esta separando de la nave central, a pesar del apuntalamiento, por hundimiento del terreno, debido a la construcción de un aparcamiento cercano...

Reflexionamos con el taxista, que si todo este tesoro artistico y monumental estuviera en otra autonomía, ya tendrían montado un servicio de transporte para sacarle el rendimiento crematístico que permitiera afrontar los gastos de conservación que son necesarios. Pero, al parecer, el conservadurismo castellano esta reñido con el desarrollo de ideas emprendedoras.

La próxima visita es el Monasterio de Santa Eufemia y su Iglesia, en OLMOS DE OJEDA. Está situado dentro de una finca privada, y es la familia propietaria la que cuida de su conservación. Desconozco quienes son, bien es verdad que la tienen destinada a bodas y bautizos contando con salones para ese tipo de celebraciones. Pero es un claro ejemplo de lo que mi reflexión apuntaba.
Fue un Monasterio exclusivamente femenino, habitado por monjas de la Orden de Santiago hasta 1503. Esta particularidad venía dada por la necesidad de acoger a las esposas e hijas de los Caballeros mientras éstos estaban de campaña. Hoy dia esta declarado Monumento Nacional desde l931.

Sepulcro de Caballero Cruzado
Cúpula
Detalle de la cúpula
Todo el conjunto es de admirar y debe dedicarsele un par de horas como mínimo. Para no extenderme en exceso me remitiré exclusivamentre a su interior, donde destaca su cúpula, asombrosa por no emplearse materiales de unión, sosteniéndose ladrillo a ladrillo por presión. Tambien existen dos sepulcros de piedra, bellamente adornados. En uno, a la izquierda del altar, es de Doña Sancha Alfonso, abadesa del Monasterio, reina de Leon hasta su abdicación en favor de Fernando III. El otro, a la derecha,  debió pertenecer a un Caballero Cruzado. La tapa del sepulcro luce  un águila, similar a la que lucía el anterior escudo nacional.
En el exterior, la riqueza de sus tres ábsides, los capiteles, columnas, canecillos es de tal entidad, que creo más acertado que el lector visite las páginas  http://www.granjasantaeufemia.ess/ y http://www.arquivoltas.com/8-palencia/02-StaEufemiaCozollos00.htm. Seguro que sentirá la misma admiración y deseos de conocer personalmente tal joya del románico.Recomiendo consultar el enlace ( http://www.arquivoltas.com/
Arquivoltas.htm )
para ampliar detalles acerca de estos monumentos.

Me quedaban todavía otras dos maravillas por conocer. La Iglesia de San Juan, en MOARVES DE OJEDA y la Iglesia Rupestre, en OLLEROS DE PISUERGA.

Friso de la Iglesia de San Juan
La de San Juan deja sin aliento cuando la ves. Está situada en una curva, de forma que vienes del aburrido páramo y la vista tropieza con el friso de la iglesia, monumental, espléndido, obligandote a parar casi en seco, para no salirte de la trayectoria y poderlo admirar al tiempo. ¡Qué raro que Tráfico no tenga catalogada esa curva como "punto negro"....!

Iglesia de San Juan, en Moarves de Ojeda

El friso representa al Pantocrator, con una majestad inusual, acompañado de los doce apostoles, seis a cada lado. Contrasta  el color rojizo de todo el conjunto con el gris de la pizarra que lo rodea, como dándole mas fuerza. Los capiteles estan labrados con motivos de bailarinas, personajes y animales, como es habitual en este Arte. No podemos acceder al interior por no estar abierto. Eso si, puedes llamar y esperar a que vengan.
Entrada a la Iglesia
No me hubiera importado, pero llegaban unos aromas a cocido castellano que mi taxista y yo decidimos irnos a Olleros a ver la Iglesia Rupestre, iglesia parroquial, es decir en uso. Es totalmente atípica, pues esta excavada en la roca. Su origen se remonta a los oscuros siglos X-XI, cuando toda la peninsula andaba revuelta con las correrias de los árabes. Se supone que en un principio fue refugio de gentes que iban huyendo, como prueban las oquedades existentes al fondo de la iglesia, negras por los fuegos que debían encender para que no fueran vistos desde el exterior.
Detalle del interior
Sorprende como se ha ido excavando en la roca arenisca todos los arcos, bovedas, columnas, y capiteles de acuerdo con los usos de la epoca. No faltaban celdas donde los primeros eremitas vivían y morían, como prueban las tumbas encontradas en los huecos que les servía de habitación. Asombra pensar las penalidades a que se sometían. Si de eso dependiera nuestra salvación, que poquitos hoy la alcanzarían.

He visitado cinco iglesias de las más de veinte que hay en el entorno de Aguilar, a cual más sorprendente....y no puedo dejar de pensar en el despilfarro que supone tener todo este tesoro sin ponerlo en valor.  Tengo entendido que  son numerosos los visitantes de centroeuropa e Inglaterra. Más vendrían si se les ofrecieran circuitos y medios de acercamiento. Y en lugar de anunciar donativos de 1euro por visita, previa llamada y espera,  se aplicara una cantidad razonable con guia incluido.

Regresamos a la dulce Aguilar, por el aroma de las galletas, con el ánimo satisfecho pues las expectativas no se han visto defraudadas, al contrario, me queda la necesidad de volver en otro momento de mi vida para seguir disfrutando de este Arte.

El resto de la ruta, hasta Salinas de Pisuerga, no tiene nada destacable. A la salida de Aguilar se rodea el Pantano , anormalmente bajo, para tomar senderos que pasan por asentamientos de tumbas antropomórficas cerca de Quintanilla de Corvio. Se sigue por pistas agricolas hasta llegar a Salinas, donde decidí regresar a Aguilar para tener ocasion de enlazar al dia siguiente con el tren que me volvería al mundo real.....

Estos caminos, son un descubrimiento, no solo de obras de arte escondidas, de gastronomía de siempre, de personas, de escenarios, si no tambien de uno mismo. Cada regreso, es una parte de mi que queda en prenda de que volverá.....

sábado, 15 de mayo de 2010

EL CAMINO VIEJO

Hace casi un mes que anunciaba que  iba a cumplir con el segundo tramo de mi particular Camino Jacobeo...y ya estoy de vuelta. En esta ocasión, me he encontrado con unos campos, los manchegos, de un color verde espléndido, nada que ver con los marrones y grises de primeros de marzo.....Desde el tren, la monotonía de la llanura manchega constituía un descanso para la vista y el ánimo. Era como navegar sobre un mar verde, surcado en la lejanía por velas añejas, testigos de las aventuras del "caballero loco".....
Más adelante, ya en tierras castellanas, igualmente verdes,  era una delicia ver sobresalir las espadañas de las iglesias coronadas por  los nidos de las cigüeñas. Todo ello resultaba excitante a medida que te aproximabas al comienzo de la ruta. Era como salir al encuentro de la persona deseada, ir a compartir lo que la naturaleza ofrece y lo que tus sentidos están dispuestos a captar. En esta ocasión, el tramo tiene el valor añadido de estar en recuperación, por el que ya transitaron los primeros peregrinos, antes de que los árabes fueran rechazados a las llanuras manchegas, y se pusiera en franquicia el llamado Camino Francés.
El tramo escogido se inicia en Bilbao, continua por Alonsótegui, Güeñes, Balmaseda, Nava de Ordunte, Espinosa de los Monteros, Sotoscueva, Pedrosa, finalizando en Arija, a orillas del pantano del Ebro. En total 130 Kms. atravesando el Valle de Mena, las Merindades, Ojo Guareña, parajes todos ellos que no envidian a ningún otro, tanto de casa como foráneo.
El río Cadagua nos va marcando la ruta, por tierras vizcaínas. Nos brinda parajes como los de la Torre Terreros; baña monumentos como la Iglesia de Santa María de Güeñes, el Puente del Diablo, de Balmasedaadentrándose en el Valle de Mena, de incomparable belleza y ya en tierras burgalesas, flanqueado por la cordillera de la Peña y su sugestiva Aguja del Fraile, hasta llegar a la Merindad de Sotoscueva y quedar impresionados por la majestuosidad de Ojo Guareña. Antes habremos pasado por  otro paraje natural, remanso de paz, que es el Pantano de Ordunte, del cual beben los bilbaínos y sus vecinos.      

En nuestro caminar, después de bordear el mencionado pantano, atravesamos diversos bosques de abetos, de robledales, a medio vestir con el incipiente traje estacional;  atravesamos prados, con cancelas que hay que abrir y cerrar con atadijos primitivos, entretenidos porque hay que deshacer nudos mal hechos y no está el cuerpo para florituras a esas alturas. Menos mal que el verde, salpicado de mil florecillas,  alivia del calor que nos rodea ese día. Calor de mal agüero, pues en las cercanías de Espinosa y sobre ella, se empezaron a cernir nubes de mal presagio, tan malo que hubo que sacar chubasquero  y calzar los palos con gomas por precaución . Efectivamente, los malos presagios, avalados por el olor a tierra mojada que me llegaba a lomos de las ráfagas de un viento helado, se cumplieron, empezando a jarrear....En medio del sendero, sin nada a la vista donde cobijarse, justo en ese momento se produjo el milagro jacobeo que todos los peregrinos hemos disfrutado en un momento u otro del Camino....Apareció un 4x4 que ofreció su solidaria ayuda, brindándose a dejarme en la puerta del Albergue. En el momento que subía la mochila, empezó a granizar, con piedras del tamaño de una avellana. Mala cobertura habría tenido, de no haberse producido este oportuno encuentro.... 

El albergue esta situado en medio de un bosque de robledales, a kilómetro y medio de la ciudad.  Pertenece a la Red Internacional de Albergues Juveniles. En esta época es frecuentado por Colegios de visita en la ciudad, siendo en verano cuando mayor actividad registra por acogimiento de viajeros o de Colonias. El lugar es idílico, hasta el extremo de haber observado, durante el paseo, corzos en libertad, y ardillas. El personal  es amable y acogedor y la comida, cena en este caso, más que suficiente. La ciudad, como tantas otras castellanas, denota que fue importante en su día, con abundancia de casas blasonadas y apellidos ilustres. Merecen mención especial el palacio Chiloeches, en el centro de la ciudad; la iglesia de Sta.Cecilia, cuya ábside es una gran vieira, y ya, en la salida, el castillo de los Velasco, familia de la que ya habíamos tenido referencia en Villasana de Mena en forma de otra torre fortaleza. Más adelante, volveremos a encontrarnos con otra posesión fortificada y es que estaban enfrentados con los Salazar, otra familia procedente de Navarra....con aspiraciones, y es que aquí todo se ha hecho a golpes....y así nos va. 

Y llegó el día siguiente, y con él nuevos pasos que dar en dirección a Ojo Guareña. El día se presenta entreverado, y las previsiones coinciden con el aspecto, esto es nublado con posibilidades de lluvia y cierta bajada de temperatura....Bien, es el mejor tiempo para caminar, me digo, y con las mismas enfilo la estrecha senda que va bordeando los campos, flanqueados con las montañas grises que nos vienen acompañando desde Villasana. En las cercanías de Para, observamos una reunión "quijotesca": dos aldeanos mantenían una conversación, uno desde la altura de su jumento asnal y el otro pie a tierra. A medida que me iba acercando observe que llevaba, a modo de alforjas, cántaras metálicas de leche. Saludé, fuí correspondido y preguntado que a dónde iba. Manifesté mi propósito, riéndose ellos;  aproveché para preguntar por el contenido de las cántaras. Se me contestó que leche, y al intentar inmortalizar la estampa, mi sorpresa fue ver mo el aldeano espoleaba al jumento y salía disparado, en manifiesta huida.....Le pregunté al que quedaba, qué significaba esa conducta y me contestó que no le gustaban las fotos.....Mi sospecha es que estaba de reparto por las casas de los alrededores y no deseaba ser identificado....Me despedí entre risas y buenos deseos y fuí pensando para mi que de buena gana le hubiera pedido un vasito de esa leche sin tratar, pero sana a buen seguro, y alimenticia, como la que todavía recuerdo tomaba de chico y no de tan chico, que cuando la hervías se le dibujaban círculos de grasa...Hoy a saber a que llamamos leche.
Los pueblos que voy atravesando son de escasos habitantes, sin bares, con lo que la sensación de soledad aún se acentúa más. Comentado ese extremo en Quintanilla, donde un lugareño me abre el Centro Social y Escuela para descansar y tomar un  refrigerio, asegura que esa es la forma de matar un pueblo antes de que se mueran sus habitantes, todos mayores o jubilados....Triste panorama nos presenta, pero con cierto optimismo ya que no acepta tal destino, cambiándolo por un "Ya veremos...las cosas pueden cambiar..." Para mi, magnífica lección de sabiduría....
Con mis pensamientos y otros muchos que el camino propicia llegamos al  Centro de Interpretación de Ojo Guareña, puerta de entrada a un territorio lleno de arboles como un Jardín Botánico, cruzado de puentes de madera como un Jardín Japones, y pasarelas para cruzar la vía del FEVE. Empieza un sube y baja para salvar las vaguadas por donde discurren los arroyos, siete u ocho, que te ponen a prueba las piernas y el ánimo.  Si será agotador que en un paraje, al doblar un recodo de la senda, algún bienintencionado dejo avío para descansar al pie de un venerable y prolífico castaño..... Después de descansar y saborear el entorno, continuo la marcha por el monte,  cruzando las últimas vaguadas;  finalmente aparece  Quisicedo, pueblo que luce los restos de una 
calzada romana,  la cual da acceso al centro del pueblo, donde, ¡oh milagro! hay un bar abierto.....Casi ni me doy cuenta de que en la plaza  esta la Iglesia de Santiago Apóstol, pero es que son las cuatro de la tarde y las fuerzas están a punto de fallar....todavía quedan 4Kms hasta Sotoscueva
El Bar esta repleto de paisanos, tomándose su cafetillo, cambiado impresiones; otros, preparando una reunión gastronómica para esa noche.....Más tarde, mientras doy cuenta de un plato de jamón y queso y buen tinto de verano aparecen los abuelos, preparándose para la partida de la tarde....hay buen rollo entre todos los parroquianos y eso hace que el alma se reconforte y sea propicia al cambio de impresiones ya que no es frecuente el paso de peregrinos, precisamente por ser camino en recuperación, y eso les llama la atención.  
Con la voluntad más firme y las fuerzas algo más recuperadas, oriento mis pasos hacia las flechas que  marcan la ruta que se introduce de nuevo por los bosques de robledales, que se me antojan eternos por lo largos que son. A mitad, un cartel indica que a 300 metros existen tumbas antropomórficas, supuestamente de vascones, primeros pobladores de estas tierras. Y actuales, a pesar de estar en Burgos....solo hay que oir hablar y ver las matriculas de los coches....  Entre yo y las tumbas, además de los metros, ganado vacuno y caballos acaban de quitarme las pocas ganas de sumar más metros a los que ya tengo hechos, por lo que las dejo tranquilas  para otro que su curiosidad sea superior.  Finalmente, cruzando la via y siguiendo la carretera, Sotoscueva hace su aparición, en bendita hora. El Bar, está abierto y además tiene habitaciones disponibles, con lo que cerramos trato rapidamente y dedico toda mi atención a recomponer el cuerpo bajo una ducha caliente y una siesta reparadora.
Amanece otro dia, éste gris sin remedio. Las montañas, con las nubes hechas jirones por las laderas. El cuerpo acusa la caminata y decido dedicarlo a ver Ojo Guareña, que está a unos tres Km.de donde he dormido. Desayuno, y caminando sin prisas me acerco hasta la entrada de la cueva, donde dan paso para la visita turística. Junto con otros, nos introducen en las cavidades, nos pasan un video muy bien presentado sobre sus origenes y recorremos varias salas, hasta llegar al eremitorio donde los Santos Tirso y Bernabe vivieron. Hasta hace relativamente poco ahi estaba el Salón de Actos del Ayuntamiento y aún conservan los libros de Actas....A la salida recorro una estrecha senda que va bajando hasta depositar al paseante  al pie de otro pueblin llamado Cueva, bordeando un arroyo con abundante agua que me hace recordar lo agradecido que será el lugar en plena canícula.....A todo esto se ha hecho la hora de comer.                      
 Las noticias alertan de que llega cambio de tiempo, con bajada de temperaturas e incluso nevadas,  lo que me hace acelerar la llegada a Arija cuanto antes para no perder la oportunidad de contemplar el pantano del Ebro.   Merece la pena.  Este año rebosa agua, tiene hasta oleaje, lástima que todo su entorno este rodeado de nubes grises y sople un aire nada placentero. 
El Albergue, ubicado en las antiguas escuelas con el aditamento de cuatro cabañas de madera con diez plazas en cada una, brinda su calidez. Me sorprende lo bien montadas que están, y lo bien que funcionan todos los servicios, sobre todo los de agua caliente con duchas actuales. Este es otro pueblo que tuvo su tiempo de explendor cuando funcionaba a pleno rendimiento la fabrica de vidrios Saint Gobain. Hoy la producción la han trasladado a otro lugar. Del pantano extraen una arenilla, silice, que la utilizan para la fabricación de cristales.  
Aqui decido dar por terminado este tramo.
Releyendo lo escrito y comparándolo con el de primeros de Marzo, noto que en aquel me detuve menos en los detalles. Este me ha salido muy detallista, a mi entender. Lo achaco a que en aquella ocasión el frio me hacia volar, mientras que en esta otra ocasión, la bonanza del tiempo  hace detenerte más y saborear los mil y un detalles que la nueva estación va ofreciendo. Eso hace que el caminar, por otra parte, sea un acto placentero, que  los que no lo practican, no lo entienden. Diriase que tienen miedo a encontrarse solos. Creo que eso les ocurre a los que se ponen como objetivo llegar, cuando lo correcto es pasar, FLUIR en armonía con lo que te rodea.....  
Hasta la  próxima amigos...Continua en CAMINO VIEJO (II)